Análisis de contexto después de la
aprobación de los
Tratados de Libre Comercio Con Estados
Unidos
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Por: Coalición hondureña de acción
ciudadana, chaac
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Ante la aprobación del
Tratado de Libre Comercio entre Honduras y Estados Unidos
por el congreso de Honduras, aprobación sin consulta al
pueblo, sin debate ypor mayoría simple ha demostrado que la
democracia es un juego de poder que se acondiciona
fácilmente a los intereses del capital transnacional y
legitima los sistemas de explotación y marginamiento de las
grandes mayorías. El sistema democrático ha sido promovido
dentro de los hondureños, desde 1980, como el sistema ideal
para la construcción de nación y para mejorar los niveles de
vida de toda la población. Sin embargo el empobrecimiento
continuo de la población, la perdida de soberanía y
ladesestructuración constante de la economía local, hace que
se evidencie el fracaso del actual modelo socio económico.El
libre comercio, que es parte de la filosofía de la llamada
economía de mercado, es una filosofía económica que defiende
la inversión y expansión corporativa, justificada por la
oferta y la demanda de bienes y servicios.
Lo dicho anteriormente se puede
comprobar fácilmente, siguiendo el proceso de lucha que el
movimiento popular hondureño ha tenido, tratando de alertar
al gobierno y a los sectores económicos sobre los peligros y
consecuencias que el Tratado de Libre Comercio traerá a
Honduras.A si mismo la negativa de los sectores en el
poderen querer escuchar dichos reclamos yla burla de esos
mismos sectores al usar la mentira, el engaño y la fuerza
del dineroy el poderen contra de los sectores populares.
El 11 de enero del 2005, Porfirio Lobo,
presidente del Congreso Nacional y en ese momento
precandidato presidencial por el Partido Nacional de
Honduras, recibió a una nutrida delegación de representantes
de organizaciones populares, integrantes de la Coalición
Hondureña de Acción Ciudadana (CHAAC), la Coordinadora
Nacional de Resistencia (CNR), el Bloque Popular (BP),
organizaciones indígenas y organizaciones ambientalistas.En
total 59 representantes de las diferentes organizaciones nos
hicimos presentes a la cita.En el lugar denominada “Sala de
los Retratatos”, deberían haber quedado grabadas las
palabras del presidente de los legisladores hondureños.“El
Tratado de Libre Comercio es un asunto muy delicado,
créanmelo” dijo, “Yo me siento entre las dos fuerzas,
ustedes y la presión de otros sectores.” Sin especificar
cuales sectores,continuó,“Pero si les prometo, que esto no
será un madrugón y que antes de entrar a la aprobación será
discutido con todos los sectores. Para esto propongo una
comisión bipartita entre diputados y una delegación de
ustedes.”
Anterior a esta reunión, representantes
de la CHAAC, CNR y BP fueron convocados para una reunión con
directivos del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP).Según
el COHEP,los empresarios querían una conversación como
hondureños aunque José Maria Agurcia, secretario del COHEP,
comentó en bromas que es mejor tener la izquierda cerca que
largo.“Nos conocemos y peleamos en los programas de radio,”
dijo Agurcia, “pero nunca nos damos un espacio para
conversar sobre los asuntos de interés de Honduras”.Los
representantes populares, reconociendo el gesto de voluntad
de diálogo expresado, planteó la necesidad de hablar sobre
el Tratado de Libre Comercio (TLC) con EE.UU, en particular
por tomar los puntos expresados en el documento “Porque el
Congreso No Debe Aprobar el TLC” que habíamos preparado y
presentado a los Congresistas.Explicamos que habrá
posibilidades de coincidencias en diferentes asuntos pero
que era necesario conversar sobre los TLC, por ser un asunto
que afectará todos los ámbitos de la vida hondureña.
Pero el COHEP no quería hablar sobre el
TLC. “Podemos hablar de todo,” nos dijeron, “menos del TLC
porque ya sabemos que tenemos distintas opiniones en esta
temática.”Sin embargo por la mediación de Adolfo Facussé,
empresario de textiles, político y directivo de asociaciones
de préstamos, leímos el texto principal del “Porque el
Congreso No Debe Aprobar el TLC”.Jesús Canahuati, del sector
maquilero, se sintió aludido y molesto, diciendo que había
un enfoque ofensivo especialmente contra la maquila,
industria que él indicó está evolucionando rápidamente y que
da empleo.Argumentó que la industria maquilera ofrece
oportunidades para el desarrollo de la industria nacional
por medio del “full package” que incluye la producción e
industrialización de algodón en Honduras.
Estos encuentros logrados con oficiales
de gobierno y con la empresa privada indican que el
movimiento popular en Honduras ha logrado reconocimiento
oficial, debido a una nueva y renovada capacidad de
articularse y ponerse de acuerdo en un tema tan amplio como
es el TLC. El tema del TLC con Estados Unidos viene siendo
sujeto de estudio y posicionamiento del Movimiento Popular y
Social desde el año 2000. A mediados del año 2004, las
organizaciones sociales y populares incrementamos las
acciones de socialización e incidencia sobre el TLC.Poco a
poco se fueron sumando otros sectores como los
ambientalistas, las organizaciones de mujeres, las Centrales
Obreras y hasta la asociación de gasolineros.
El reconocimiento vino también porque
los sectoresmanejaron argumentos de peso en el debate,
incluyendo argumentos de violación de la Ley TLC y la
Constitución de la Republica, los efectos nocivos en cuanto
a la integración centroamericana, las implicaciones en la
vida agraria del país, implicaciones para las condiciones de
trabajo de los obreros, consecuencias en el medio ambiente,
la vulnerabilidad del Estado frente a demandas potenciales
de empresas transnacionales, efectos negativos en la pequeña
y mediana industria, etc.
Es importante notar también que la
participación política por parte de las bases de varias
organizaciones hizo posible sostener los argumentos: las
luchas durante los días de Navidad y Año Nuevo fueron
intensas, respondiendo al hecho de que se había anunciado la
ratificación del Tratado en esas fechas. La aprobación de
leyes controversiales en periodos vacacionales es una
táctica conocida en Centro América. Campesinos afiliados a
diferentes organizaciones hicieron turnos para pernotar por
las noches en los bajos del Congreso Nacional.Frente a la
movilización nacional y la estadía bajo el congreso, el
Congreso eliminó de la agenda la votación sobre el TLC al
final del año como estaba previsto.
Los primeros días de enero del 2005, el
Presidente Maduro mostró su descontento por la no
ratificación todavía del TLC.En ese momento también el
sector maquilero trabajó en forma más abierta su interés en
los tratados.Jesús Canahuati se reunió con la Comisión de
Dictamen, encargada de informar al Congreso la conveniencia
o no de aprobar la ley. La Comisión de Dictamen es presidida
por Emil Hawitt, diputado y empresario del arroz. En ese
momento se aseguraba que los maquileros estaban a punto de
perder más cien mildólares, si el tratado no se aprobaba
rápidamente. Este fondo seria pagado por el gobierno
estadounidense en concepto de devolución de impuestos
pagados a ese país.También los maquiladores aseguraban que
si no se firmaba el Tratado, las maquilas se irían de
Honduras y se perdería todo el empleo que ahora ofrecen.
A principios de febrero, los presidentes
de Centroamérica se reunieron en Tegucigalpa e hicieron ver
en conferencia de prensa que los Tratados tenían que ser
aprobados a no más tardar en Abril del 2005.Durante enero y
febrero, los hondureños experimentaban la fiebre electoral
de las internas de los partidos políticos tradicionales,
Partido Liberal y Partido Nacional.Según algunos analistas
políticos, ésta fue la campaña más cara de la historia
democrática hondureña en cuanto a elecciones internas, la
campaña más sucia en términos del uso de la ofensa y
acusaciones entre candidatos, y una campaña vacía de
contenidos y propuestas.Durante la fiebre electoral, ninguno
de los candidatos de los partidos tradicionales se atrevió a
posicionarse sobre el asunto de los TLC.Los precandidatos
simplemente evadieron el tema.
El 11 de febrero, el movimiento popular
reunió a 1500 dirigentes de todo el país, en el evento
llamado Congreso del Pueblo.Este evento se realizó en
Tegucigalpa.Entre los objetivos estaban el hacer ver la
oposición del pueblo frente a los Tratados.Otro objetivo
principal era tratar el tema directamente con los pre-candidatos
presidenciables.Aunque los pre-candidatos habían confirmado
su participación, no llegaron, con la excepción de los
candidatos del Partido Unificación Democrática.El Congreso
del Pueblo acordó importantes acciones de seguimiento,
incluyendo la declaración del día 16 de Marzo, como Día
Nacional en Contra del TLC.
Era obvia la preocupación del gobierno y
la preocupación de los empresarios y políticos por la
tardanza del congreso en aprobar el TLC.Hay que seguir el
ejemplo de El Salvador, decían aludiendo a que pese a la
oposición en El Salvador, el Congreso aprobó el TLC con
simple mayoría en un madrugón y sin haberlo previsto en
agenda.Después del 20 de Febrero, los medios se volvieron a
llenar de noticias positivas a favor del TLC. El mensaje era
sencillo y repetitivo: las bondades son tantas que
Honduras no puede quedar fuera. No aprobar el TLC es
aislarnos del mundo.Las maquilas se irán si no aprobamos el
TLC. La prensa se demostraba comprometida a la
divulgación, a veces en primera plana, de estos mensajes.Sin
embargo, no hubo cobertura de los argumentos y las
manifestaciones de las opiniones de sectores opuestos a la
ratificación.Por ejemplo, casi no se percibiónoticias del
Congreso del Pueblo, aunque los medios habían sido
invitados.
Dentro de las estrategias planteadas por
el movimiento popular, estaba la visita personalizada a
diputados y diputadas para explicar las razones por que no
se debe votar a favor del TLC.En los últimos días de
diciembre, una comisión de 180 personas llegarona entregar
una carta a la casa del Diputado Roberto Contreras,que
además de ser diputado es empresario en el procesamiento de
agua y fiel proponente de la ley marco del agua, que permite
a las municipalidades concesionarlos servicios de agua a la
empresa privada.Roberto Contreras es miembro de la Comisión
deDictamen del TLC y sostuvo varias reuniones con Jesús
Canahuati, antes de presentar el dictamen final a los
congresistas.
A pesar de las promesas de dialogo,
Porfirio Lobo nunca convocó la comisión bipartita que el
mismo había propuesto. El 2 de marzo, al menos setenta
dirigentes del movimiento popular se reunieron en
Siguatepeque y se acordó solicitar al congreso la
reactivación de la comisión bipartitapara dar seguimiento al
diálogo prometido. También se planificaronacciones de
protesta en contra del TLC a nivel nacional. Esas acciones
se harían el8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer.
Es evidente que la noticia de la
oposición continua llegó inmediatamente al Congreso. El día
tres de marzo, Porfirio Lobo no se presentó y dejó que el
diputado Johnny Handal presidiera la reunión. A las 10 a.m.,
el Secretario del Congreso, Orlando Hernández,interrumpió
una sesión que discutíasobre los discapacitados.Sin estar
previsto en agenda, se inició la lectura del dictamen
positivo a favor del TLC.El Diputado Jack Arevalo,
reconocido por tener familiares en la industria del petróleo
y energía eléctrica, se encargó de pedir que el congreso
llevaraa votación este tema sin debate alguno. Normalmente
cuando se trata de temas de interés nacional, es meritorio
hacer dos o tres debates en la cámara legislativa.En menos
de 20 minutos sorpresivos, sin ser punto de agenda, los
congresistas hondureños aprobaron el Tratado del Libre
Comerciocon el país más poderoso del mundo, Estados
Unidos.Según la versión oficial, 57 diputados levantaron la
mano para aprobar el TLC. Los cuatro diputados de la
Unificación Democrática se levantaron de sus asientos y no
participaron en dicho procedimiento.A pesar que son 128 los
diputados en total, los votos a favor solo son 57, los demás
congresistas no votaron por no estar presentes.
Los diputados y diputadas del Partido
Unificación Democrática, UD, que durante todo el proceso han
sido críticos y han hecho ver las implicaciones que tiene el
Tratado, se opusieron a la forma apurada e inadecuada de
legislar este tema. En ese momento del llamado a votar a
favor del TLC, y al ser ignorados por la presidencia de la
cámara, bajaron para hablar con unos 500 manifestantes,
empleados públicos, que estaban exigiendo el pago de
salarios que por meses el estado no les ha pagado.Los
diputados de la UD apoyaron a los manifestantes para
ingresar al hemiciclo y se unieron a la causa de NO AL TLC.
Sin embargo, era tarde porque los diputados ya habían
levantado la mano, aprobando el TLC sin discusión.Los
manifestantes indignados gritaron y tildaron de traidores a
los diputados que habían votado a favor. Los diputados
salieron corriendo de la sala de deliberaciones, dejando las
sillas para los manifestantes, quienes se sentaron en los
lugares de los legisladores y simbólicamente decretaron la
importancia de un proyecto de nación, un no rotundo al TLC,
una rebaja en los precios de canasta básica y mejores
condiciones para los trabajadores.
¿Por qué la prisa de los legisladores
hondureños?¿Por qué aprobarlo en Honduras si en Estados
Unidos no lo han podido aprobar en su cámara de
legisladores? ¿Por qué aprobarlo pese a las preocupaciones
expresadas por gran cantidad de organizacionespopulares,
organizaciones de derechos humanos y de defensa del medio
ambiente? Estas organizaciones han expresado que los TLC son
un MITCH anunciado para la pequeña industria, la
agricultura, pero sobre todo la perdida de soberanía
nacional al dejar la suerte del país al los destinos que
rija la libre inversión y libre comercio.
Es importante preguntarse ¿Cómo hará el
Ministerio de Finanzas para compensar los US$1,800 millones
que ingresan a la economía hondureña por pagos de aranceles
por las importaciones que en su mayoría son de Estados
Unidos?Seguro, que según las opciones y recomendaciones del
Banco Mundial, el gobierno hondureño incrementará el
impuesto sobre la venta que afecta especialmente a los
consumidores pobres.Economistas en el país proyectan una
alza de 2% en el impuesto sobre la venta para compensar las
perdidas por reducción de aranceles.
La experiencia en Honduras del esfuerzo
organizado para incidir en las políticas comerciales que
tienen efectos grandes en la producción y el empleo en el
país y por lo tanto en los niveles de pobreza y la calidad
de vida de los habitantes deja varios elementos que
pensar.El asunto transciende el tema de los tratados y pone
en evidente las frustradas aspiraciones a la democracia. La
democracia se vuelve un juego para las clases de poder
cuando se trata de temas que están directamente relacionadas
a los intereses económicos del capital transnacional y de
los grupos beneficiarios de la liberalización de mercados.El
cierre de espacios de expresión,el intento de la prensa de
personalizar una lucha amplia en unos pocos líderes y luego
desprestigiarlos y la falta de seriedad en el trato del tema
por parte de los distintos medios son señales graves para
una “democracia” que se auto-proclama a favor de la libre
expresión.El rompimiento de los acuerdos por parte del
presidente de Congreso, la negación de la discusión debida y
la votación apurada del Congreso indican contradicciones
grandes entre lo que se llama libre comercio y democracia.
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