El 17 de mayo de 2012, en conmemoración del Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (“CIDH”), emitió comunicado de prensa mediante el cual “urge a los Estados a adoptar e implementar las medidas necesarias para erradicar la discriminación por razones de orientación sexual y de identidad y expresión de género. “
La CIDH, ha notado que en algunos países de la región se han registrado algunos avances legislativos en el tema de identidad de género, una reivindicación principal de las mujeres y hombres trans; sin embargo países se han observado avances en la adopción de legislación contra la discriminación. No obstante la CIDH aplaude dichos avances e insta a los Estados a profundizarlos teniendo en cuenta su obligación de asegurar la igualdad ante la ley y la no discriminación con base en orientación sexual e identidad de género.
La Comisión continúa recibiendo información sobre asesinatos, torturas, detenciones arbitrarias y otras formas de violencia y exclusión contra lesbianas, gays y personas trans, bisexuales e intersex. Asimismo, la Comisión observa que existen problemas en la investigación de estos crímenes, lo que conlleva, en parte, a que no se abran líneas de investigación que tengan en cuenta si el delito fue cometido en razón de la identidad de género u orientación sexual de las víctimas. La inefectividad del sistema de justicia fomenta altos índices de impunidad, los cuales a su vez propician su repetición crónica, sumiendo a las víctimas y a sus familiares en la total indefensión.
La CIDH también manifiesta su preocupación sobre la legislación que criminaliza la homosexualidad y algunas expresiones de género, como el uso de prendas tradicionalmente asociadas al sexo opuesto, y sobre las consecuencias que, en la vigencia plena de los derechos humanos, pueden tener estas legislaciones.
La CIDH urge a los Estados americanos a adoptar acciones para evitar y responder ante estos abusos a los derechos humanos y garantizar que las personas LGTBI puedan ejercer efectivamente su derecho a una vida libre de discriminación y violencia, incluyendo la adopción de políticas y campañas públicas, así como las reformas necesarias para adecuar las leyes a los instrumentos interamericanos en materia de derechos humanos. La Comisión está a disposición de los Estados para colaborar, en el marco de sus funciones, a fin de avanzar en este sentido.
La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está integrada por siete miembros independientes que son elegidos/as por la Asamblea General de la OEA a título personal.
La CIDH, ha notado que en algunos países de la región se han registrado algunos avances legislativos en el tema de identidad de género, una reivindicación principal de las mujeres y hombres trans; sin embargo países se han observado avances en la adopción de legislación contra la discriminación. No obstante la CIDH aplaude dichos avances e insta a los Estados a profundizarlos teniendo en cuenta su obligación de asegurar la igualdad ante la ley y la no discriminación con base en orientación sexual e identidad de género.
La Comisión continúa recibiendo información sobre asesinatos, torturas, detenciones arbitrarias y otras formas de violencia y exclusión contra lesbianas, gays y personas trans, bisexuales e intersex. Asimismo, la Comisión observa que existen problemas en la investigación de estos crímenes, lo que conlleva, en parte, a que no se abran líneas de investigación que tengan en cuenta si el delito fue cometido en razón de la identidad de género u orientación sexual de las víctimas. La inefectividad del sistema de justicia fomenta altos índices de impunidad, los cuales a su vez propician su repetición crónica, sumiendo a las víctimas y a sus familiares en la total indefensión.
La CIDH también manifiesta su preocupación sobre la legislación que criminaliza la homosexualidad y algunas expresiones de género, como el uso de prendas tradicionalmente asociadas al sexo opuesto, y sobre las consecuencias que, en la vigencia plena de los derechos humanos, pueden tener estas legislaciones.
La CIDH urge a los Estados americanos a adoptar acciones para evitar y responder ante estos abusos a los derechos humanos y garantizar que las personas LGTBI puedan ejercer efectivamente su derecho a una vida libre de discriminación y violencia, incluyendo la adopción de políticas y campañas públicas, así como las reformas necesarias para adecuar las leyes a los instrumentos interamericanos en materia de derechos humanos. La Comisión está a disposición de los Estados para colaborar, en el marco de sus funciones, a fin de avanzar en este sentido.
La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está integrada por siete miembros independientes que son elegidos/as por la Asamblea General de la OEA a título personal.


